lunes, 13 de febrero de 2012

Rumania y su geografía humana. El censo de 2011

















A finales de 2011 el gobierno rumano llevó a cabo el censo oficial –recensământ- que se realiza cada nueve o diez años en el país balcánico. Se han publicado algunos resultados provisionales, los cuales me parecen suficientemente interesantes como para incluirlos en el blog con objeto de poner en contexto muchos de los comentarios sobre la actualidad y la historia reciente de Rumania. Cabe decir que el censo se hizo como se hacen muchas cosas en Rumania, con una notable falta de medios y de personal, amén de una apreciable indiferencia por parte de la población. Esto puede poner en duda la veracidad de algunos de los datos. Por ejemplo, el número total de población de etnia rrom –o etnia gitana-, lo cual es un problema secular en Rumania dada la marginación a la que son sometidos sus miembros y el modo de vida no siempre sedentario que éstos tienen. Con todo, lo importante es poder dar una imagen más o menos completa de la geografía humana en Rumania. Los resultados provisionales del Recensământ 2011, a falta de la publicación de los resultados definitivos, pueden ayudar a hacerlo.


El primer dato de importancia es la población. Según el censo, Rumania tiene actualmente 19.043.000 habitantes. 659.000 de ellos son población flotante, es decir estudiantes o trabajadores que residen en una ciudad diferente a aquella en la que están empadronados. Hace nueve años el anterior censo situó el número de habitantes en 21.680.974, por lo que se aprecia una pérdida de población de más de 2,5 millones de personas. Aunque el índice de mortalidad es notablemente más alto que en los años 80, un fenómeno común en los países de Europa del Este, este índice no ha sufrido grandes cambios en el último decenio, situándose en una media del 12 por 1000. El índice de natalidad va bajando progresivamente, situándose actualmente en 9,55 por 1000. Esto explica el declive de población, pero no el resultado de la pérdida de 2,5 millones en menos de una década. La razón es, obviamente, la emigración sostenida de trabajadores rumanos hacia países de Europa Occidental. Según el Instituto Nacional de Estadística de Rumania, el número total de ciudadanos con nacionalidad rumana es de 21,3 millones, esto implica que al menos 2,3 millones de rumanos viven fuera de las fronteras del país, aunque el número más habitualmente citado es de tres millones.









Una foto de los llamados căpşunari, inmigrantes rumanos empleados en la recogida de fresas u otros productos agrícolas en países de Europa Occidental.



 Otro dato interesante es el porcentaje de población urbana y rural. Según los datos del censo, un 52,8% de los rumanos viven en municipios y ciudades -1.678.000 en Bucarest-, mientras un 47,2% lo hacen en las llamadas comunas - aldeas y pueblos del medio rural. De los 41 judeţe ­–distritos o condados- en los que está dividido el país, 22 son fundamentalmente rurales y poco poblados. 17 tienen una población en torno al medio millón de habitantes y solamente dos, Iaşi y Prahova –cuya capital es la industrial Ploieşti- superan los 700.000 habitantes, sin contar Bucarest ya que la capital no pertenece a ningún judeţ. Por detrás de estos dos judeţe más poblados se sitúan aquellos que orbitan alrededor de grandes ciudades de provincias como Cluj-Napoca, Timişoara y Constanţa. Los dos judeţe menos poblados son Tulcea, una zona bastante deprimida junto al Mar Negro y cuya población ha sido absorbida por el dinamismo económico de Constanţa –principal puerto comercial del país-, y Covasna, uno de los dos judeţe con mayoría de húngaros. Solamente 13 judeţe tienen una población urbana que supera el 50%. Entre ellos destacan Hunedoara (74,1%), Braşov (71,2%), Constanţa (67,9%) y Cluj (65,9%). Judeţe como Giurgiu (27,9%), Dâmboviţa (28,3%), o Teleorman (31,3%) son los menos urbanizados del país. 









Campesino de Vitănești, en Teleorman.






En lo que se refiere a la pertenencia étnica de los habitantes, un 88,6% se han declarado de etnia rumana. Esto significa que un 11,4% de los rumanos pertenece a las diecinueve minorías étnicas reconocidas por el estado: húngaros, rromi, italianos, macedonios, búlgaros, rutenos, germanos (saşii), checos y eslovacos –son contados como un mismo grupo étnico-, tártaros, judíos, griegos, albaneses, rusos lipoveni (o Viejos Creyentes), turcos, armenios, croatas, polacos, serbios y ucranianos. Las dos minorías más numerosas son húngaros y rromi, que suponen respectivamente el 6,5% y el 3,2% de la población. Los magiares suman un total de 1.238.000 personas -una pequeña parte de los cuales pertenecen a su vez al grupo étnico Csángó- mientras los gitanos serían 619.000, aunque ya he señalado anteriormente los problemas para contar fehacientemente a la minoría rrom. Con todo, se aprecia el mayor índice de natalidad de la comunidad gitana en el crecimiento de un 15% con respecto al censo de 2002. Se trata del único grupo étnico que ha crecido numéricamente. A mucha distancia de húngaros y rromi siguen las comunidades de ucranianos (51.700, concentrados en la zona norte del país), alemanes (36.900), turcos (28.200, un 90% de ellos en las zonas costeras de Tulcea y Constanţa), rusos lipoveni (23.900) y tártaros (20.500). El lugar más homogéneo desde el punto de vista étnico es Bucarest, con un 96,6% de población rumana. Hay que apuntar la posibilidad, por otra parte, de que un número apreciable de personas haya optado por decir que pertenece a la etnia mayoritaria pese a no serlo, o que se hayan incluido vástagos de matrimonios interétnicos -por ejemplo en la ciudad de Târgu Mureş- en la casilla de la mayoría rumana.


Los judeţe de Harghita y Covasna, en el centro de Transilvania, son los únicos en los que los rumanos no son mayoría. Estos dos territorios, junto con el judeţ de Mureş, son el núcleo del llamado Ținutul Secuiesc o Székelyföld, la tradicional tierra de frontera habitada por húngaros desde hace siglos. Un 84,8% de los habitantes de Harghita son de etnia magiar, mientras en Covasna suponen un 73,6%. El tercer judeţ magiar es Mureş, pero en él los húngaros ya no conforman la mayoría de la población, sino un 37,8%. Este dato rompe con la habitual impresión popular que los magiares son la mitad de la población de Mureş, una realidad a la que solamente se acerca la ciudad de Târgu Mureş. El censo actual muestra además una leve caída con respecto al de 2002, en que los húngaros conformaban un 39,3% de los habitantes del judeţ. Sin embargo es importante señalar que la minoría magiar no se concentra únicamente en el llamado Ținutul Secuiesc, sino que forma comunidades muy numerosas en judeţe como Satu Mare (34,5%), Bihor (25,2%) y Sălaj (23,2%). En el judeţ de Cluj, así como en su capital, Cluj-Napoca, la comunidad magiar está en torno al 20% de la población. Lógicamente, estos datos tienen importancia en los vivos debates –políticos y ciudadanos- sobre si el gobierno de Bucarest debe o no permitir que la minoría magiar se organice administrativamente en una autonomía.

                                                       Distribución por judeţe de la minoría magiar de Rumania.




La población de etnia rrom habita en todos los judeţe del país, siendo quizá en Mureş (8,8% de la población) el lugar en el que hay una mayor concentración, junto a los judeţe norteños de Sălaj y Bihor o el sureño Călăraşi. Sin embargo, la realidad rrom tiene una importancia espacial diferente a la de la minoría magiar, a lo que hay que sumar, además, las propias divisiones de tipo clánico en el interior de las comunidades gitanas, que no son tenidas en cuenta ni en el censo oficial, ni por parte de la clase política o la población rumana en general, habitualmente intransigente con la presencia misma de ciudadanos de etnia rrom en los ciudades y pueblos en que habitan. Otra minoría que fue numéricamente muy importante hasta 1945 y bastante apreciable hasta 1990 fue la comunidad alemana, los llamados saşi, aunque en su interior hay asimismo diferencias entre sajones y suabos o entre protestantes y católicos. De los 330.000 alemanes que había en Rumania en 1978 quedaban apenas 200.000 una década más tarde.  Solamente en el año 1990 emigró la mitad de ellos, en un goteo imparable que redujo esta minoría étnica a 60.000 representantes en 2002. En la actualidad suman menos de 40.000, un 80% de ellos en Transilvania, concretamente en los judeţe de Sibiu, Timiş, Satu Mare, Arad y Braşov.











Miembros de la comunidad de saşi de Transilvania, Siebenbürgen en lengua germana.








 No se han publicado aún datos sobre la pertenencia religiosa de los rumanos. Pese a que la gran mayoría de los ciudadanos de la etnia mayoritaria son ortodoxos, también existen comunidades importantes –sobre todo en Transilvania- de greco-católicos, o fieles de la Iglesia Rumana Unida a Roma, una confesión de rito oriental reconocida por el Vaticano como perteneciente a la familia católica. En las semanas anteriores a la realización del censo las parroquias greco-católicas insistieron a sus fieles habituales que hubieran sido bautizados originalmente como ortodoxos que se inscribesen como miembros de la confesión greco-católica, para obtener una mayor porción de los recursos que el Estado dedica a los diferentes cultos. Por otra parte se calcula que unos 300.000 ciudadanos de etnia rumana se declaran romano-católicos. De entre las minorías étnicas, los húngaros son habitualmente romano-católicos, aunque una buena proporción de los mismos son protestantes, una división que también existe entre los alemanes. Por otra parte, como ha sucedido con comunidades gitanas de otros países, la mayoría de los miembros de la etnia rrom han adoptado la religión mayoritaria del lugar en el que habitan, en el caso rumano la fe ortodoxa, aunque un buen número de ellos son protestantes, especialmente los que viven en zonas de Transilvania en que la reforma luterana tuvo mayor impacto entre las comunidades húngaras.










Algunos de los miembros de la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa Rumana.






El censo de 2011 tiene otros aspectos quizá más interesantes. Por ejemplo datos estadísticos relativos al nivel educativo, a la calidad y extensión de las viviendas en los ámbitos urbano y rural, o al acceso a agua potable, electricidad o internet. Sin embargo muchos de estos datos no han sido aún publicados y, por ende, serán cubiertos en una futura entrada que complete el mapa de la geografía humana en Rumania con aquellos aspectos importantes sobre el desarrollo, la desigualdad, la pobreza o las condiciones de vida y trabajo de los ciudadanos del país balcánico.